A través de proyecto Fondecyt estudian maltrato entre parejas.

Jun
8
2017
El proyecto multidisciplinario, liderado por la académica de la Escuela de Psicología, Dra. Ana María Fernández (en la fotografía), junto a cinco docentes de distintas Instituciones, determinó que al existir mayor diferencia en las percepciones que tienen de sí mismos los integrantes de una pareja en diversos aspectos, se establece un menor grado de felicidad en la relación, lo que se traduce en maltrato físico y psicológico entre ellos. La muestra consideró 132 parejas, provenientes de 30 comunas del Gran Santiago, con un rango etario entre los 19 y 35 años.

Con el objetivo de entender procesos que no suelen ser abordados por la psicología evolucionista respecto a elementos comunes en la conformación de relaciones sentimentales, la Dra. Ana María Fernández, académica de la Escuela de Psicología de la U. de Santiago, lideró el estudio “Discrepancias en el valor de pareja como predictor del riesgo de maltrato”, financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt).

El equipo, fue co-integrado por el biólogo de la Universidad de Playa Ancha, José Antonio Muñoz; la psicóloga clínica de la Universidad Católica, Diana Rivera; la psicóloga de la Universidad de Chile, Michelle Dufey, y el psicólogo Juan Enrique Wilson, de la Universidad de Chile.

Durante tres años, los investigadores realizaron entrevistas y análisis a un total de 264 personas del Gran Santiago, con un rango de edad entre 19 a 35 años y un promedio de 51 meses de relación.

En cuanto al principal resultado, la Dra. Ana María Fernández, afirma que lograron un cumplimiento total de la hipótesis planteada, “las diferencias en el valor de pareja podrían estar relacionadas con el maltrato. Es decir, aquellas personas que se auto-perciben como menos atractivas son quienes tienen valores mayores de discrepancias, o están en el grupo en el cual sí hay maltrato a la pareja”, explica la académica.

Método de estudio

Al tratarse del primer estudio de este tipo realizado a nivel nacional, los investigadores, debieron alargar por un año más el trabajo, debido a que en primera instancia seleccionaron una muestra errónea, tomando como referencia a parejas con mediaciones judiciales.

Fue así, como al recomenzar la selección de la muestra, se invitó a parejas con y sin conflicto, que convivieran al menos durante seis meses; en donde cada miembro fue analizado de manera individual respecto a satisfacción en la relación, existencia de engaño, celos, maltratos, medidas fisiológicas, y medidas físicas con el objetivo de obtener una antropometría del atractivo.

Invitamos a leer la nota escrita por la periodista Soledad Fuentes Mansilla en la revista institucional USACH al Día: https://goo.gl/0cB6TT