Mg.Ps. Pamela Maturana Courdurier y la tragedia en Atacama: “se necesita de ayuda psicológica para reducir los síntomas del estrés post traumático”.

Abr
29
2015
"Si hace una semana tu casa fue arrastrada por el barro y lo perdiste todo, pudiendo incluso haber perdido la vida, es posible que tu forma de sentir y de pensar puedan estar cambiando", señala la profesora de nuestra Escuela y Mg. Ps. Pamela Maturana Courdurier, respecto a la tragedia en el norte del país.

Principalmente, como recalca, "en las creencias tanto en relación a cada uno, a la seguridad del mundo y a la confianza que las personas puedan tener en los otros". En este contexto, si el recuerdo de una situación dolorosa se complementa con temor, sentimientos de pérdida, angustia y otros síntomas provocados por el impacto de la experiencia vivida, es probable que se trate de un cuadro de "estrés postraumático".A este panorama, la especialista recalca que además suele aparecer un periodo de insomnio, sumado de alteraciones del sueño, las que inciden directamente en nuestra capacidad para descansar. "Una de las principales sintomatologías postraumáticas es el trastorno del sueño. Concretamente, en una situación de este tipo uno puede encontrar amplios grupos de la población sufriendo de pesadillas… por ejemplo, los niños”, asegura Courdurier.Lo difícil de dormir.Según la psicóloga, en este contexto las personas se sienten incapacitadas de rehacer sus vidas. Y es que los trastornos del sueño pueden surgir luego de una catástrofe, un accidente o tras una agresión personal. Su traducción se manifiesta en ansiedad y un estado de hiperalerta prolongado, lo que limita la vida cotidiana.Según los especialistas, la mayoría de las personas encuentran en el sueño el descanso natural tras un día cargado de estrés. Pero aunque todos dormimos, no todos descansamos de la misma manera. El cerebro sigue activo. Esto permite que el sistema nervioso entre en acción para garantizar el descanso físico y mental.Sin embargo, hay personas que sufren trastornos en alguna de las etapas de las que consta el sueño, con lo que no descansan de manera conveniente y se ven afectados de forma temporal por sonambulismo, parálisis del sueño o trastornos de balanceo. “Si en lo inmediato no está la opción de terapia, también es válido considerar alternativas naturales para bajar el nivel de ansiedad”, sugiere la profesional.“Por eso, no es sólo armar redes sociales y económicas, que esas ya están en curso.También es necesario considerar, en lo inmediato, el impacto emocional: reducir angustias, miedos. Manejar las expectativas…”, afirma nuestra académica, quien además es la profesora titular de las clases Psicométria II y Pruebas Proyectivas. Además aconseja que, de haber algún voluntariado organizado por estudiantes, además de quitar el barro y ayudar en la reconstrucción, una clave a considerar es la de generar instancias de apoyo emocional para los niños, adolescentes y adultos. "Sobre todo en actividades grupales, dada la magnitud de personas necesitadas de apoyo, donde expresen sus emociones mediante dibujos y juegos colectivos; donde puedan aprender formas de bajar sus emociones perturbadoras para descansar y reponer sus energías mientras duermen", recomienda la especialista.